Me encontraba impaciente sentada en ese banco
del parque, cada musculo de mi cuerpo
estaba tenso, empezó a nevar, la promesa rota de un buen día despejado, no se
puede esperar otra cosa más que esto en este mes, las luces brillaban alumbrado
la hermosa noche, se sentía como en casa, pero vacía, veía a la gente pasar,
felices con su familias, bueno se trataba de la noche de 24, nada más hermoso
solo que sin ti no se sentía así, miraba mi reloj y sentía que cada minuto
pasaba tan lento como todos estos meses de solo decepción y amargura hacia mí,
ya había pasado una hora, jamás te tardabas tanto en nada que estuviera
relacionado conmigo y caí en cuenta de que ya no tenias los motivos para
hacerlo, así que tome mis cosas, me levante y avance solo tres pasos y escucho
una voz dulce y aterciopelada – no te vayas-.
Y de repente estaba en frente de
mi, sus ojos estaban de un tono tan gris que ocultaba aquellos alegres ojos
azules que conocí en el verano, me sentía culpable, ya que llegue a pensar que
fui yo la que robo ese color, aparte de
eso, no había cambiado mucho, su cabello estaba un poco largo pero del mismo
castaño oscuro, y su piel seguía tan pálida como la recordaba, y luego llego
todo a mi mente, yo no merecía ni que me hablara, luego se acerca un poco mas y
me mira a los ojos y sentí como la sangre subía a mi cara, sentía como mi
cuerpo pesaba demasiado, que todo se volvía negro y que estaba solo él y yo,
que no podía respirar, que mi corazón se detenía, te acercaste y luego pronunciaste unas palabras
que por un momento supuse que sería el fin – si no me vas a decir nada, será
mejor que me valla-, yo no podía pronunciar ninguna palabra, mi cerebro no conectaba con mi
lengua, a estas alturas no sabía si tenía cerebro, trate de mantener a raya mis lagrimas y luego pronuncie la
cosas más estúpida que pude haber dicho, - alguna vez te dije porque te llamaba
Christian Grey, o porque te comparaba un poco con él , claro para bien-, y
observe como tus ojos se tranquilizaban, como era que no había notado que
habías estado tan tenso todo este tiempo, una mueca apareció en tu rostro
seguido por una sonrisa, - recuerdo ese día, era 8 de agosto de agosto, mi
cumpleaños, estábamos justo aquí y me estabas esperando para ir a almorzar, te
encontré usando mi vestido favorito, y leyendo 50 sombras liberadas, mientras
sonreías carismáticamente, me acerque tanto a ti que pude notar lo nerviosas
que te sentías, me encanta que no haya desaparecido eso-. Sentía que moría por
dentro cuando pronunciabas cada palabra, yo también recordaba ese día, fue uno
de mis favoritos, mis ojos se cristalizaron mientras que el intento de mantener
mis lágrimas a raya fallaba, y justo cuando pude recobrar el sentido de la
razón, empecé a escupir todo (recordaba que había veces en que te disgustaba
mucho eso, y otras veces que te causaba mucha gracia), - lo siento mucho- ok sé
que no era suficiente y entonces seguí mientras que mi voz salía como un
pequeño suspiro apenas audible, - siento mucho, todo lo que paso y todo lo que
hice, se siente bien que estés aquí para verme, pero sé que no es lo correcto
para ti, te veo un poco tenso y me siento mal al saber la razón de que te
sientas incomodo- sentía como el rubor subía a mi rostro, el estaba esperando
que yo dijera lo que él ya sabe, él quería que lo aceptara, -porque la última
vez que te vi me diste rosas, y yo solo las deje morir- ahora sí que no podía
ni hablar, el nudo en mi garganta se había hecho cada vez mas y mas grande, no
quería mirar tu rostro porque no quería verte otra vez decepcionado pero tenía
que hacerlo, tenía que decírtelo,- estos días no he podido dormir bien, me
siguen todos los recuerdos, aquel cumpleaños en el que no te llame, y pensar
que en el verano vivimos unos momentos tan hermosos, amaba cuando me
acompañabas a leer en las tardes, cuando me molestaba y tu solo callabas y solo
con eso me hacías sentir mejor, cuando no podía dormir y me preparabas mi te
favorito, agosto, nuestro primer beso, era la primera vez en 18 años que
deseaba que alguien me besara, septiembre, la primera vez que me viste
llorar, cuando tenía mis pesadillas y tú me abrazabas y yo solo pensaba que
esto nunca tendría fin, no quería ponerle un fin…… pero luego llego el frío, y
los días oscuros, tu me diste un te amo y todo lo que yo te pude dar fue un
adiós- cerré mis ojos para controlar todos los sentimiento que nunca espere
sentir por nadie y procedí- así que aquí
estoy, delante de ti, humillándome un poco, para decirte lo siento por todo lo
que he hecho y que cada vez que lo recuerdo vuelvo a diciembre una y otra vez-
ya no podía para las lagrimas que corrían por mis mejillas- y todo lo que he
hecho este tiempo es solo extrañarte, tu hermosa y pálida piel, tu dulce
sonrisa, todo lo bueno y todo lo malo, cuando me protegías en tus brazos, tal
vez esto es patético, tal vez ya no quieras saber nada de mí y ya no haya
vuelta atrás, pero…… si amas otra vez
juro amarte- te veo, y no sé qué es lo que estoy mirando o a quien estoy
mirando, tienes una mirada que no sabría como interpretar, tal vez como incredulidad,
así que sabía que no ibas a volver atrás, así que acepte la inminente
derrota- se que no puedo volver atrás y
cambiarlo todo, y si deseas pasar por esa puerta e irte, yo lo entenderé- te
levantas y caminas lejos de mi y antes de que cruces la puerta me levanto,
cierro los ojos y digo con desesperación – quiero que sepas que siempre te ame,
que siempre tuve miedo de ello, que siempre que te miraba a los ojos era como
si fuera la primera vez, que me enamore de ti y que has eres la mejor cosa que
alguna vez pudo haber sido mía- cuando abro los ojos encuentro los tuyos tan
cerca y tus manos en tan en mis mejillas limpiando las lagrimas ya derramadas,
te acercas y me besas tan dulcemente y por primera vez en la vida siento que
todo estará bien.

No hay comentarios:
Publicar un comentario